Las declaraciones del director nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, provocaron reacciones políticas tras referirse a las expulsiones de extranjeros irregulares impulsadas por el gobierno. La polémica surgió luego que el Ejecutivo destacara tres vuelos realizados en 40 días para concretar deportaciones.
Al respecto, la oposición vinculó sus dichos con la promesa de campaña de José Antonio Kast de expulsar a 300 mil migrantes, frase que posteriormente fue calificada como “metáfora” e “hipérbole”.
En el último vuelo charter con destino a Bolivia y Colombia, viajaban 80 personas con antecedentes, entre ellas un condenado por extorsión y otro acusado del homicidio de un joven, cometido a solo 15 días de ingresar al país.