El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, llegó a Chile para reunirse con su par Alberto van Klaveren, en el marco de las gestiones para restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países. El encuentro es considerado histórico, al producirse tras décadas de distanciamiento formal y años sin diálogo político directo.
La autoridad altiplánica había dado a conocer el viaje de manera sorpresiva al desmentir una visita a China
Aramayo, economista y exalto funcionario del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, forma parte del nuevo gobierno de Rodrigo Paz y mantiene un perfil técnico más que político. Ha tenido vínculos previos con Chile, incluyendo su participación en el Congreso Futuro, y experiencia en procesos de diálogo y negociación internacional.
Desde ambos gobiernos se ha señalado que retomar el diálogo podría traer beneficios en integración regional, combate al contrabando y fortalecimiento económico. Para Bolivia, el acercamiento busca facilitar el acceso a mercados del Pacífico; para Chile, consolidar estabilidad y cooperación con un vecino estratégico.