Este jueves 19 de febrero, un camión cisterna de la empresa Gasco explotó en la intersección de Ruta 5 Norte con General Velásquez, en la comuna de Renca. Tras el hecho, surgieron interrogantes sobre los protocolos que rigen el transporte de Gas Licuado de Petróleo y las obligaciones legales que deben cumplir tanto el vehículo como el conductor.
El transporte de GLP está regulado por el Decreto Supremo 108 del Ministerio de Energía y el Decreto Supremo 298 del Ministerio de Transportes, normativas que establecen requisitos técnicos para los camiones tanque y responsabilidades operativas.
La normativa obliga, entre otras cosas, a portar letreros visibles que identifiquen el carácter inflamable del producto, contar con extintores tipo B y C, y disponer de sistemas de seguridad en los estanques. Además, el conductor es responsable de la custodia del vehículo y tiene prohibido consumir alcohol o mantener fuentes de ignición durante el transporte.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles es la entidad encargada de fiscalizar el cumplimiento de estas normas. El accidente dejó cuatro personas fallecidas y al menos 17 heridas, mientras la investigación busca determinar responsabilidades.