Parlamentarios del Partido de la Gente cuestionaron duramente el recorte presupuestario en el Ministerio de Seguridad, advirtiendo que la medida impactará directamente en el funcionamiento de Carabineros y en la capacidad del Estado para enfrentar la crisis delictual que vive el país. La decisión ha generado preocupación transversal, especialmente por sus efectos en infraestructura, vehículos y operatividad policial en distintas regiones.
El diputado por la Región de Antofagasta Fabián Ossandón fue enfático al señalar que “es de total incoherencia hablar de emergencia en seguridad y, al mismo tiempo, recortar el presupuesto destinado a enfrentarla. Chile vive una crisis grave en esta materia, especialmente en la macrozona norte, donde el crimen organizado, el narcotráfico y la migración irregular exigen más presencia del Estado, no menos. Hoy se necesitan más herramientas, más tecnología y más apoyo para nuestras policías, no señales contradictorias. El ajuste fiscal no puede hacerse a costa de descuidar las principales urgencias del país. La seguridad de las personas no es un gasto, es una prioridad que debe estar al centro de cualquier decisión”.
En la misma línea, el congresista por el Biobío Patricio Briones sostuvo que “el Gobierno está tomando una decisión completamente equivocada al recortar recursos en un área tan sensible como la seguridad, porque no se puede hablar de combatir la delincuencia mientras se reducen fondos que afectan directamente a Carabineros, como el mantenimiento de cuarteles y vehículos, esto demuestra una desconexión total con la realidad que viven las familias, que hoy exigen más seguridad y no menos, por lo que este ajuste no solo es irresponsable, sino que debilita la capacidad del Estado para enfrentar la crisis delictual y deja en evidencia que se están priorizando mal los recursos en un momento crítico para el país”.
Por su parte, la legisladora Tamara Ramírez anunció acciones de fiscalización y exigió claridad al Ejecutivo. “Vamos a solicitar al Gobierno que transparente los reales alcances de este recorte en el presupuesto de seguridad. Creo que es una decisión errática, sobre todo en una cartera en la cual cada recurso cuenta. Se supone que en este Gobierno la seguridad iba a ser una prioridad y esta determinación refleja todo lo contrario. Hoy en las comunas de mi distrito tenemos una crisis desbordada, donde se requiere mayor presencia policial y focalización de los recursos para combatir la delincuencia”, afirmó.
Desde la Región de La Araucanía, la diputada Flor Contreras calificó la medida como una grave contradicción. “Como diputada de La Araucanía me parece una irresponsabilidad tremenda que se pretenda recortar recursos en personal, reparación de vehículos e infraestructura policial. Aquí en el sur sabemos lo que cuesta tener un vehículo operativo para llegar a zonas rurales afectadas por la violencia. Es una contradicción absoluta que este Gobierno pida renovar el Estado de Excepción mientras le quita presupuesto a nuestras policías. Si el Ejecutivo quiere señales de austeridad, que empiece por otro lado, pero que no deje a Carabineros y a la PDI con menos herramientas para combatir el crimen”, concluyó.