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El CDR celebró el Mes de las Personas Mayores con una alegre fiesta ochentera

El CDR de la UA cuenta con 90 cupos para personas mayores de 60 años de Antofagasta con dependencia leve a moderada, a quienes brinda una atención integral y personalizada. Con toda la alegría…

Por Gonzalo Andronico 2 min de lectura

El CDR de la UA cuenta con 90 cupos para personas mayores de 60 años de Antofagasta con dependencia leve a moderada, a quienes brinda una atención integral y personalizada.

Con toda la alegría y entusiasmo, el Centro Diurno Referencial (CDR) de la Universidad de Antofagasta, continúa celebrando el Mes de las Personas Mayores con una entretenida fiesta ochentera, donde sus usuarios disfrutaron de una jornada llena de música, baile y de un gran espacio de encuentro y compañerismo.

La jornada estuvo marcada por la energía y entusiasmo de las personas mayores, quienes participan con mucho cariño y alegría, demostrando que la edad no es un límite para disfrutar, compartir y seguir creando nuevas experiencias.

Desde el CDR se continúa promoviendo espacios de participación, recreación y bienestar, poniendo siempre en el centro a las personas mayores y reconociendo el valioso aporte que realizan a nuestra comunidad.

Rol clave

El Centro Diurno Referencial es un dispositivo del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), ejecutado por la Universidad de Antofagasta a través de la Facultad de Ciencias de la Salud y la Dirección de Proyectos Institucionales. Constituye un referente técnico a nivel nacional con enfoque centrado en derechos.

El CDR de la UA cuenta con 90 cupos para personas mayores de 60 años de Antofagasta con dependencia leve a moderada, a quienes brinda una atención integral y personalizada desde 4 hasta 6 horas diarias a través de un equipo multidisciplinario compuesto por enfermera, TENS, kinesióloga, terapeuta ocupacional, fonoaudióloga, nutricionista, psicóloga y trabajadora social, con apoyo de estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud.

Su objetivo es promover la autonomía, retrasar la pérdida de funcionalidad y evitar la institucionalización manteniéndolos en su entorno familiar.

De esta manera el centro no solo entrega cuidados básicos, sino que trabaja activamente en la estimulación cognitiva, la salud física y mental y el fortalecimiento de redes de apoyo.
Para muchos usuarios, el centro representa su principal espacio de socialización y contención, combatiendo la soledad y el aislamiento que muchas veces los afecta.