Con un salón completamente lleno y una participación que superó todas las expectativas, se desarrolló con gran éxito la segunda versión de la Escuelita Étnica “Descubriendo nuestra herencia”, una iniciativa cultural centrada en la afrodescendencia que reunió a más de 150 personas entre niñas, niños, familias, autoridades y comunidad en la ciudad de Antofagasta.
La actividad fue posible gracias al apoyo de importantes aliados del mundo público y privado, entre ellos GTA Ingeniería, Aurus Joyería, Jetsmart, Giros Express, Comidas Rápidas Donde Yeye, OCYC Obras Civiles & Climatización, Latin Market, Encantos Capilar, La Objea y Panadería Leal, junto con el valioso respaldo de la Junta de Vecinos Nuevo Renacer Lautaro, quienes facilitaron el espacio para el desarrollo de esta significativa jornada comunitaria.
Organizada por Robleto Arte, Tradiciones y Cultura, en alianza con la Colectividad de Colombianos Residentes en Antofagasta, la Escuelita Étnica se consolida como un espacio de formación e integración que busca fortalecer la identidad cultural, promover la interculturalidad y transmitir saberes ancestrales afrocolombianos a nuevas generaciones.
Uno de los momentos más destacados fue la participación del cultor invitado desde Colombia, Anyelo Alfonso Mina Cortés, quien lideró talleres de danza afrocolombiana, logrando una conexión profunda con niñas, niños y adultos.
“Ha sido una experiencia maravillosa ver cómo niños y niñas conectan con su herencia colombiana a través de la danza. Todos quisieron participar, aprender y reconocerse en su identidad. La Escuelita Étnica es clave para mantener vivas nuestras raíces. Como decimos, Ubuntu, yo soy porque nosotros somos”.
(Anyelo Alfonso Mina Cortés, cultor invitado)
La jornada se desarrolló a través de distintos espacios formativos que abordaron la danza, la música y la oralidad, integrando conocimientos sobre historia, estética y gastronomía afrocolombiana.
“Tuvimos la oportunidad de contar con un invitado especial desde Colombia, Anyelo Mina, quien realizó un trabajo maravilloso con niñas y niños. La jornada reunió a 150 personas y culminó con un cierre muy emotivo donde los niños demostraron lo aprendido junto al público”. (Emilse Robledo, gestora cultural y organizadora)
Desde la música, el profesor Raúl Vera destacó el valor de la integración cultural.
“La influencia africana en la música y la danza nos une como pueblos en toda Latinoamérica. Somos pueblos hermanos, y desde ahí debemos construir respeto y reconocimiento mutuo”. (Raúl Vera, profesor de música)
Por su parte, Benjamín Cruz, representante de la Colectividad de Colombianos Residentes en Antofagasta, relevó el impacto de la iniciativa. “La Escuelita Étnica fue una experiencia completamente exitosa, con una alta convocatoria y un fuerte interés de las familias. A través de la danza, la música y los saberes ancestrales, logramos fortalecer la identidad cultural y proyectarla hacia nuevas generaciones en un contexto intercultural”.
El evento también contó con la participación de autoridades. La consejera regional Paula Orellana señaló que “en una ciudad multicultural como Antofagasta es fundamental conocernos antes de juzgar. Este tipo de actividades permite valorar la diversidad y construir una sociedad más inclusiva y en paz”.
En la misma línea, el concejal Camilo Kong valoró la continuidad del proyecto. “Es muy valioso ver cómo esta iniciativa ha ido creciendo. Espacios como este permiten conectar culturas y fortalecer la identidad de niños y niñas, lo que contribuye a construir una mejor sociedad”.
Desde el mundo académico, también se destacó el carácter intercultural e inclusivo de la jornada. “Es una experiencia muy potente, porque no solo reúne a la comunidad colombiana, sino que también integra a otras personas del territorio. Ver a los niños reconectando con su identidad es realmente emocionante”.
(Jessica Olarte, académica Universidad de Antofagasta)
“Este es un espacio de encuentro de saberes que además abre oportunidades de inclusión, permitiendo reconocer distintas formas de comunicación y diversidad cultural”. (Gina Morales, docente Universidad de Antofagasta)
Las voces de la comunidad también reflejaron el impacto de la actividad. “Este tipo de espacios son fundamentales, porque permiten que los niños conozcan sus raíces y no pierdan su identidad”. (Ana Gutiérrez, asistente)
“Colombia es un país muy rico en cultura, gastronomía y tradiciones. Estos espacios hacen mucha falta y deberían seguir creciendo”. (Lina Larrañaga, asistente)
“Es una iniciativa espectacular, porque permite que los niños conozcan su cultura y también genera integración entre distintas nacionalidades”. (Ángela Paz, asistente)
Finalmente, niñas, niños y adolescentes fueron protagonistas de la jornada, expresando su aprendizaje y entusiasmo. “Aprendí sobre los peinados y las danzas. Me gustaron mucho los bailes”. (Mariana, participante)
“Fue muy divertido aprender a bailar y conocer mis raíces”. (Isabela Valencia, participante)
“Me gustó mucho el baile y la música. Me encantaría volver”. (Shayla Nicole Escarentería, participante)
“Lo pasé muy bien. Aprendí a bailar, a cantar y muchas cosas nuevas”. (Belén Sandoval, participante)
Con este exitoso desarrollo, la Escuelita Étnica se proyecta como una iniciativa clave para el fortalecimiento de la identidad cultural, la educación intercultural y la puesta en valor de la afrodescendencia en la región de Antofagasta, consolidándose como un referente en procesos de integración a través del arte y la cultura.