La lluvia de meteoros Eta Acuáridas tendrá su máximo la madrugada del lunes 6 de mayo de 2026. Así lo confirmó el académico del Centro de Investigación, Tecnología, Educación y Vinculación Astronómica (CITEVA) de la Universidad de Antofagasta, dr. Christian Nitschelm, quien explicó que el evento, aunque no será “especialmente espectacular”, vale la pena para quienes disfrutan del cielo nocturno.
Junto con lo anterior, el astrónomo de la UA, aseguró que “en condiciones ideales y cielo oscuro, se podrían observar hasta 50 meteoros por hora, es decir, cerca de uno por minuto. No vamos a ver 10 al mismo tiempo. Es una, después otra, y así”, aclaró. El peak ocurrirá la noche del 5 al 6 de mayo, en la segunda parte de la madrugada, cuando la constelación de Acuario ya está visible hacia el este.
La clave: escapar de la luz.
El llamado fue claro: hay que alejarse de Antofagasta. “Salir de la ciudad, a unos 5 kilómetros al este de La Negra o camino a Escondida ya es suficiente para tener un cielo oscuro”, recomendó. Dentro de la ciudad, la contaminación lumínica impedirá ver el fenómeno. Basta con una silla de playa y abrigo. No se necesitan telescopios: a simple vista es mejor.
¿Qué tiene de especial?
Las Eta Acuáridas son restos de polvo del cometa Halley. Aunque el cometa está hoy “súper lejos de la Tierra”, dejó partículas en su órbita hace miles de años. Al entrar a la atmósfera a 40 km/s, se queman y generan el destello. “No es una estrella, por supuesto. Es solo un grano de polvo”, aclaró.
Comparadas con otras lluvias, son más modestas: las Perseidas llegan a 100 por hora y las Gemínidas a 150. “Esta no es la más espectacular, pero tiene una tasa importante”, señaló.
¿Vale la pena trasnochar?
Trasnochar para observar las Eta Acuáridas vale la pena para quienes disfrutan del cielo nocturno, aunque el fenómeno no promete ser especialmente espectacular. La recomendación es moderar las expectativas: en un cielo oscuro podrían verse uno o dos meteoros por minuto, muy lejos de las lluvias históricas del siglo XIX.
Para apreciarlo, es indispensable alejarse de la ciudad y buscar zonas sin contaminación lumínica, como el sector al este de La Negra o camino a Escondida.
Aunque son solo granos de polvo del cometa Halley que se queman al entrar a la atmósfera, el evento sigue siendo una oportunidad para conectar con el cielo del desierto. Eso sí, su comportamiento es impredecible: a veces sorprende cuando menos se espera.