ITL: hacia un futuro sustentable
Portafolio Tecnológico ya cuenta con 8 proyectos en grado de avance TRL, sumando más de 50 millones de dólares. Si bien el principio no fue fácil, hoy el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL) ya…
- Portafolio Tecnológico ya cuenta con 8 proyectos en grado de avance TRL, sumando más de 50 millones de dólares.
Si bien el principio no fue fácil, hoy el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL) ya se encuentra a plena marcha para cumplir los ambiciosos objetivos planteados en su hoja de ruta. La apuesta del Estado de Chile en alianza con privados es grande, son más 200 millones de dólares que se invertirán en 10 años.
Teniendo como base la Región de Antofagasta, pretende articular, transformar, modernizar y proyectar nuevas e innovadoras tecnologías para un futuro más sustentable, basado en la generación aplicación del conocimiento.
Para conocer más sobre el presente del ITL y el desarrollo de su portafolio tecnológico, conversamos con el presidente del directorio de la entidad, doctor y académico de la Universidad de Antofagasta Carlos Portillo Silva.
¿Qué destacaría del trabajo realizado por el ITL? ¿Se han cumplido los objetivos?
Destacaría, en primer lugar, que el ITL ha transitado desde una etapa de instalación institucional hacia una fase de ejecución concreta. El cierre del primer Llamado de Innovación Abierta permitió incorporar ocho proyectos a su portafolio, con una inversión cercana a los US$50 millones, considerando el aporte del Instituto y la coinversión de las entidades participantes. Este es un hito relevante, porque demuestra que el ITL no solo ha definido una estrategia, sino que ya está articulando capacidades reales entre industria, universidades, centros tecnológicos, emprendedores y el Estado.
¿Se están cumpliendo los objetivos iniciales?
Los objetivos iniciales se están cumpliendo progresivamente. El Instituto fue creado para acelerar el desarrollo y escalamiento de tecnologías limpias vinculadas con la minería, la energía, el litio y la transición energética, con especial énfasis en la Macrozona Norte y la Región de Antofagasta. El portafolio aborda desafíos industriales concretos, entre ellos el control de material particulado, la electromovilidad minera, el almacenamiento energético, la operación de plantas solares en condiciones desérticas, la recuperación de metales y el transporte eficiente de minerales.
¿Contar con una gobernanza adecuada y y orientada a los objetivos es un factor clave de los avances?
La gobernanza es un componente central del proceso de consolidación. Al tratarse de una institución nueva, fue necesario construir reglas, políticas, mecanismos de evaluación y procedimientos de decisión colegiada. En este proceso, el Directorio cumple un papel fundamental para asegurar que las decisiones estratégicas se adopten con criterios técnicos, transparencia, pertinencia industrial y una visión de largo plazo.
El ITL no opera como un simple fondo de financiamiento. Su modelo de gobernanza busca articular de manera permanente a la industria, las universidades, los centros tecnológicos, los emprendedores, los inversionistas y el Estado.
Esta articulación es compleja, pero constituye precisamente uno de los principales valores del Instituto: actuar como puente entre las necesidades reales de los sectores productivos y las capacidades científicas y tecnológicas disponibles en el país.

Portafolio de Proyectos
¿Cuáles son los proyectos que se encuentran en el portafolio y en qué nivel de TRL se encuentran?
El primer Llamado de Innovación Abierta incorporó ocho proyectos al portafolio del ITL. En conjunto, estas iniciativas consideran soluciones relacionadas con almacenamiento y carga rápida mediante baterías de segunda vida, gestión inteligente de la electromovilidad minera, monitoreo y control de material particulado y SO₂, recuperación de cobre desde sulfuros complejos, limpieza autónoma de paneles solares y transporte de mineral mediante sistemas eléctricos de cero emisiones.
En este primer llamado se privilegiaron tecnologías con un nivel de madurez igual o superior a TRL 5; es decir, soluciones que ya habían sido validadas en un entorno relevante y estaban preparadas para avanzar hacia pilotos y validaciones industriales. Solo excepcionalmente se admitieron proyectos en TRL 4, siempre que acreditaran un interés efectivo de la industria y presentaran evidencia objetiva de su potencial de escalamiento.
El propósito fue acelerar la transición desde tecnologías validadas hacia aplicaciones reales en minería y transición energética.
¿De esos 8 proyectos en cuáles tiene participación la Universidad de Antofagasta?
La UA tiene una participación importante en la Plataforma Unificada de Monitoreo, Gestión y Operación de Material Particulado en Suspensión y SO₂(g) (PUMGO). Este proyecto parte en TRL 5 y tiene como objetivo alcanzar TRL 8, dejando el sistema completamente desarrollado, validado y preparado para su implementación y adopción por la industria.
Asimismo, la iniciativa ELMOMine-OS (Sistema Operativo Inteligente para la Gestión del Suministro Energético y la Electromovilidad en Minería) comienza en TRL 5 y busca alcanzar TRL 7 mediante la ejecución de pilotos en faenas mineras reales, demostrando el funcionamiento del sistema en condiciones operacionales.
Al conocer el nombre de algunos de los proyectos, es evidente que la innovación fue un factor clave para ser seleccionados…
Sí, absolutamente. La innovación fue un criterio central, entendida no solamente como novedad tecnológica, sino también como capacidad efectiva para resolver desafíos industriales reales. El proceso de selección consideró el mérito técnico, el impacto industrial, el compromiso de coinversión y la alineación con los desafíos estratégicos definidos por el ITL.
En este contexto, la innovación se expresa en la capacidad de transformar conocimiento en soluciones aplicables a las condiciones reales de la minería y la energía en el desierto de Atacama.
Por ello, además de la calidad científica y tecnológica, resultaron fundamentales la posibilidad de escalamiento, la validación en terreno y la participación de actores industriales.
En la medida que los proyectos avancen ¿tendrán un impacto real en la generación de conocimiento y en la transferencia tecnológica?
Sí. Ese es precisamente uno de los objetivos centrales del ITL. Los proyectos están orientados a resolver problemas concretos de la industria y, simultáneamente, a dejar capacidades instaladas en el territorio: conocimiento aplicado, infraestructura de validación, equipamiento, capital humano especializado y redes permanentes de colaboración.

Ley de Transferencia
¿La nueva Ley de Transferencia de Tecnología se convierte en un impulso adicional para el trabajo del ITL?
Sí. La nueva Ley de Transferencia de Tecnología y Conocimiento constituye un impulso muy importante porque entrega un marco que facilita que el conocimiento generado en las universidades y centros de investigación llegue con mayor rapidez y eficacia al sector productivo.
Para el ITL esta normativa es especialmente relevante, debido a que su misión consiste precisamente en transformar conocimiento avanzado en soluciones tecnológicas aplicadas. La ley puede fortalecer la gestión de la propiedad intelectual, el licenciamiento, la creación de empresas de base científico-tecnológica y la colaboración entre universidades e industria.
En consecuencia, genera condiciones más favorables para que los resultados de investigación se conviertan en innovaciones con impacto económico, productivo y territorial.