Antofagasta y el sueño de una educación inclusiva de calidad
Jorge Tapia Guerrero Doctor Premio Nacional Excelencia Docente Distinción Nacional Líder Mayor 2025 Queridas y queridos amigos auditores, en esta mañana, mientras el Otoño continúa inexorablemente deshojando la brevedad el tiempo, en la alegría…
Jorge Tapia Guerrero
Doctor Premio Nacional Excelencia Docente
Distinción Nacional Líder Mayor 2025
Queridas y queridos amigos auditores, en esta mañana, mientras el Otoño continúa inexorablemente deshojando la brevedad el tiempo, en la alegría agradecida de amanecer en un nuevo día junto a vosotros en esta Columna Radial que, procura contribuir para avanzar no sólo hacia “ANTOFAGASTA, UNA GRAN CIUDAD EDUCADORA”; sino revertir las cifras para cambiar positivamente el destino y el diario vivir con tantas carencias de distinta índole; puesto que, existe conciencia colectiva de que nuestra Región aporta tantos recursos al destino nacional; mientras que recibe tan poco para diseñar una ciudad con otros estándares de vida para todas y todos sus habitantes.
No obstante ello y aunque, tantos dicen que ser mediocres corresponde a nuestro destino; este Maestro Eterno y Poeta, desde la profundidad del pensamiento y sentimiento de Nortinidad, os invita a compartir una serie de reflexiones de presente y futuro de la sociedad y educación que habitamos actualmente; puesto que, la realidad nos golpea fuertemente con cifras deficientes de resultados en los distintos ámbitos como contaminación, Desempleo, Salud, Educación y que, además, día a día, crecen los conflictos de violencia que atentan contra la sana convivencia social, no sólo de nuestros estudiantes; sino de la sociedad toda en sus distintos niveles de actuación social, cultural, deportivo, político y gubernamental.
Por ello, queridas y queridos auditores, la idea es que cada uno de nosotros intente ser la mejor expresión de sí mismo y, además, en nuestro compromiso de ciudadano activo y comprometido, procurar transformarnos, desde nuestras conciencias, en líderes, agentes de cambio, transformadores y sembradores de sueños de tiempo nuevo para cambiar la triste historia que nos acompaña como ciudad. Y, es en ese contexto que, la idea es que, desde este espacio radial fraterno, nos preguntemos:
¿Hacia dónde va nuestra Humanidad?, ¿Cuál es el sentido de nuestras vidas?, ¿Qué sociedad estamos construyendo? y ¿Cuál es el real sentido de nuestro Proyecto de Educación y de Ser Humano?
Estimados oyentes, obviamente es innegable que, además de todas las políticas públicas de Estado y gobierno, nos surjan otras interrogantes, por ejemplo:
¿Qué tipo de educación estamos impartiendo actualmente?
O nos preguntemos; ¿El estilo del educar de hoy va en la dirección adecuada?
Entre esas preguntas y complejas respuestas, emana la duda si acaso en ocasiones perdemos la ruta; es decir, pareciera ser que, en la complejidad de los tiempos, olvidamos que nunca debemos perder la huella que EDUCAR como una noble expresión que debe ser desde la Pedagogía del Amor y la Esperanza para una sana convivencia universal en tránsito hacia una vida feliz.
Por ello entonces, respetadas y respetados oyentes, siento que definitivamente debemos detenernos y girar la rueda de la educación y de la vida en otro sentido; es decir, más allá de todos los naturales, positivos y legítimos cambios científicos, tecnológicos, sociales, culturales y de toda naturaleza, entremos también al mundo de la espiritualidad , de la Fe y de la esperanza; de entender que la vida no es sólo existir, ni vivir o vivir más, puesto que la vida es más que vivir, es trascender desde el amar, comprender, ser compasivo y perdonar, en definitiva: “EDUCAR es regalar nuestras propias alas para el vuelo de una nueva sociedad en que todas y todos tengamos oportunidades para crecer en justicia, libertad y dignidad como derecho sagrado por vivir sobre esta tierra y bajo este cielo.
Siento que hoy es el tiempo de hermanar voluntades para iniciar un bello viaje hacia nuestro mundo interior para descubrirnos y avanzar hacia una sociedad que promueva el desarrollo y bienestar colectivo hacia la felicidad personal, social y comunitaria de todas y todos los habitantes de nuestra tierra de sales, soles y océanos de esta tan apartada y ruda geografía que sucumbe ante el centralismo y, que da tanto y recibe tan poco.